Con solamente 6 a 7 centímetros de longitud (2 a 3 pulgadas), las llamadas ranas “mono” se solían encontrar en los cafetales de la región. De ahí el nombre más común de “ranas de café.” Son de color verde en la espalda, amarillo en el abdomen y con una franja azul celeste entre la espalda y el abdomen. De ojos color anaranjado, estas ranas se conocen científicamente con el nombre de Agalychnis annae, de la familia Hylidae.
Se distinguen por sus patas palmípedas y dedos de succión que les permiten subirse a los árboles y moverse fácilmente por superficies resbalosas como hojas húmedas y las azucenas. Pueden incluso trepar por una ventana de vidrio (véase la fotografía).
Las Agalychnis annae pueden saltar pero raramente lo hacen. Prefieren caminar sobre ramas y hojas de los árboles con una manera de andar semejante a la de los monos, lo que les ha valido el nombre común de “ranas mono.” El caminar sobre ramas y hojas es importante porque depositan los huevos fecundados sobre las hojas, con la lluvia los huevos se transforman en larvas que se deslizan y caen sobre en el agua. Las ranas jóvenes se encuentran relativamente bien protegidas en las lagunitas del Hotel Boungainvillea, donde se alimentan de los abundantes insectos de los jardines.
La importancia de proveer un hábitat para las ranas
Dr. Heinz Hoffman, Phytopathologist
Los orígenes de las ranas se remontan a millones de años; y ellas han sobrevivido y se han desarrollado. Se han encontrado restos fosilizados de ranas que vivieron en el período jurásico, hace unos 150 millones de años. Eran descendientes de anfibios antiguos que se originaron 350 millones de años antes. Sin embargo, son delicadas. Así que cualquier cambio substancial en el ambiente puede significar su rápida extinción.
El estilo de vida de las ranas y los sapos es increíblemente complejo. Sus vínculos reproductivos y el cuido de sus huevos están fuertemente relacionados a su ambiente específico. No todas las ranas ponen sus huevos en el agua y luego se van, como se piensa. Los machos de ciertas especies se envuelven en tiras de huevos y los llevan consigo hasta que están listos para ser llevados al agua. Otras especies ponen sus huevos en huecos secos y protegidos. Después, tienen que humedecerlos y llevar las larvas a un área acuática adecuada. Dos variedades de ranas fueron descubiertas durante los años ochenta en Australia, ambas tragaban sus huevos y suspendían la producción de ácidos estomacales para que funcionase como un útero análogo. Finalmente las jóvenes ranas nacerían de la boca de su madre. Tan pronto como se conoció este hecho, estas ranas desaparecieron y nunca se volvieron a encontrar. Algunas de las ranas de color brillante en Costa Rica han sufrido el mismo destino. Hoy día, sólo se pueden observar los tristes restos de estas ranas en museos, preservados en formol. |